Lunes 28 de septiembre de 2015, 22:04 hs
Carta a la vida:
Se que la fe es lo
ultimo que se pierde (no se trata de religión), quizás es eso lo
que hoy me mantiene en pie.
He descubierto cosas
en este ultimo tiempo, que parecían estar muy claras, después de
todo y entrando un poco en razón logro entender que no era tan así.
Muchos se llenan el
buche diciendo que la sociedad esta perdida, que los jóvenes somos
distintos y que cada día somos “peores”; pero déjenme decirle a
los adultos, aquellos que todo el tiempo nos están señalando; ¿qué
seria de los jóvenes sin un adulto?; la culpa no es del chancho sino
de quien le da de comer, que mejor dicho en este momento.
Pensando y razonando
he descubierto, como dije antes; ¿que cosas?, se preguntaran. Esa
sociedad, de la que hablan los adultos, de la que hablan los jóvenes;
recupero frases perdidas, puedo decir abiertamente que lo que pasa
aquí señores, no se trata de ser distinto, se trata de una perdida;
¿Cual?, la de los valores. Se han perdido, se han volado, esfumado.
¿Donde fueron a parar? No se.
Quizás el problema
es del que nos da de comer, nos “inculcan” tanto, que aquello que
creen que no nos están enseñando, el humano tiene la mala costumbre
de tomar siempre lo otro, que esta oculto.
Lamentablemente, si
nos enseñaron a decir la verdad, y alguna vez mintieron, entonces es
mas fácil copiar lo que se hace y no lo que se dice; porque también
tomando una frase prestada, alguien me dijo, “Las palabras van de
la mano de las acciones”, y la verdad que es así; podemos decir
mucho, pero si hacemos lo contrario, por lógica, es lo que se ve, lo
que queda a la luz, al desnudo de esta sociedad; una sociedad que se
cree que aceptando a un gay soluciona todo, pero a ver gente, si lo
aceptamos, ¿por que lo humillamos?. Recuperando otra de las frases
voladas; los seres humanos nacemos, como eso, simplemente como seres
humanos; nuestro padres no deciden si seremos o no hombres o mujeres,
somos en relación a quienes nos desean, a quienes nos sujetan para
ser sujetos subjetivados todo el tiempo. Estamos atados a lo que nos
deparan; entonces, no existe la culpabilidad de un padre o madre
ausente, que, “como muchos idiotas”, siguen creyendo que ese es
el problema de que sus hijos salgan gay; no señores, a mi nadie me
pregunto si quería enamorarme de un hombre o quería ser mujer; yo
me lo pregunte, yo me pregunte ¿quiero ser mujer?, ¿quiero
enamorarme de un hombre?, y así fue como designe mi genero, como me
considero todos los días, y que busco en relación al sexo opuesto.
Nada es garantía de
nada, todo el tiempo me repito eso.
Un novio no es
garantía de ser un esposo; un esposo no es garantía de ser un buen
padre.
Puede que ese novio
sea uno mas de tantos, como también puede ser que tu marido o novio
te haga el amor, y luego se marche y te deje SOLA con una criatura,
criatura-niño que no decidió nacer, que fue contra su voluntad, que
nadie le pregunto si quería venir al mundo, pero también es lógico
que no se lo podemos preguntar, y que a su vez, esta en cada uno
tomar la decisión de ser un padre responsable, presente, atento,
cariñoso, juguetón; esas son cosas que ya no inspiran; “son pocos
los que quedan así”, diría alguna que otra mujer despechada, pero
a ver, para nosotras mujeres, también hay. Somos capaces de mostrar
una teta para darle el “pecho” a nuestro hijo, pero hacernos
cargo de que esa criatura existe en nuestra vida ¿qué?, que es un
niño que depende por lo menos tres o cuatro meses de vida de
nosotros, que si lo abandonamos muere, y no es por ser drástica,
pero hay algo de ese niño que se muere cuando es abandonado.
Yo entiendo que todo
esta “muy cambiado” y también que quizás todo esto suena a
quejas y reproches y no a nada constructivo, pero la verdad es que
andaba necesitando expresarme un poco.
Continuando con “un
poco mas de lo mismo”, pensando en todas esas personas que nos
rodean, que están junto a nosotros, y nuevamente razonando
(considero que uso mucho de la razón), ¿cuan junto a nosotros están
esas personas?, me refiero a si son esa clase de personas que llegan
a tu vida para cambiarla, para bien o para mal, para llevarte por
“buen camino” o todo lo contrario. Si nos acompañan en esta
vida, ¿no seria mas justo?.
Si existiera un
acompañamiento por parte de las personas que nos rodean, todo seria
mucho mas fácil, porque nadie entraría en el compromiso de
permanecer de por vida en nuestra vida, y seria mucho mas simple y
mas sano, saber y tener en cuenta eso mucho antes de conocer a las
personas.
Todos los días me
sorprendo mas de las persona, pero lo mas loco de todo esto, es que
cada día en el cual abro mis ojos y me veo en el reflejo del espejo,
me sorprendo mas de mi, de este mundo en el que vivo y de las
personas que lamentablemente siento que están junto a mi.... a ver,
es mas lógico pensar que todos nos vamos a ir de este mundo, es
decir, vamos a morir, y eso hace que no podamos estar juntos para
siempre, y ese para siempre debería ser un simple “hasta luego”,
como cuando nos saludamos, porque la verdad de todo esto, es que
somos seres muy extraños y que cada día que pasa dudamos mas de
nuestra existencia.
Atentamente, María
Victoria Rambosio.