domingo, 5 de abril de 2015

Aquellos que existieron sin existir.

Quizás el poder ser cómplices de este ensueño  
nos deje mas allá o más acá, 
en algún lugar desierto, 
tal vez la mañana nos ampare 
con su atardecer 
y su sol nos ilumine.
Quizás el horizonte aun tiene mucho mas por contar y decir, 
y algún verso que se introduzca en una poesía 
y nos libere un poco el alma, 
quizás no habrá almas que nos abracen, 
ni amor que nos acaricie, 
quizás ya no haya tanto por dar y recibir, 
y motivos por los que luchar, 
canciones con las que soñar despiertos, 
y recordar todo aquello que nos hizo mal.

Tal vez no habrá maldad que nos involucre por completo 
con seres amantes de la libertad 
que juegan y se divierten con seres débiles, 
porque si quizás existiera la realidad presente 
de un amor que ya no es amor, 
de un sueño que ya no es sueño, 
de una poesía que ya no es poesía, 
ni sus versos son palabras de aliento para el consuelo de aquellos, 
aquellos seres de luz 
que existieron sin existir.