Lo mas notorio era la sensibilidad.
Mis manos tocaban todo,
cada cosa,
sentían cada aspereza,
toda textura a su paso.
Comenzaron las sensaciones raras,
desesperación,
nervios,
pánico,
los tan famosos ataques.
Trataba de tranquilizar mi cuerpo.
Entender que era algo normal,
que sola podía superar mi cabeza,
costo demasiado.
Luego de un tiempo,
entendí que no se trataba de algo anormal,
tampoco de los famosos ataques,
se trataba del PRESENTE.
Comencé a sentir el presente,
el hoy,
el ahora,
el tiempo en su estado real.
La tranquilidad y la Felicidad
de lograr experimentar esto nuevamente,
esto que hace ya mas de un año no sentía,
fue lo que me hizo dar cuenta de que...
Hoy es Hoy.
Las actividades se realizan en este tiempo,
los sueños son necesarios cumplirlos hoy,
los deseos, la felicidad que queremos se debe realizar en este tiempo,
en el AHORA.
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